A los 19 tuve lo que se pude decir mi primera moto de viaje, una Yamaha XT 600 modelo 92. Que les puedo decir, no tengo mas que agradecimientos con la bella. Compartí lindos viajes a las sierras cordobesas.
Luego llego el turno de las pisteras. Mi primera adquisición alla por el año 2000 una hermosa Honda CBR 600 F2. Pegó de una linda manera el motor pistero en mi vida de tal manera que por esa suerte que a veces uno tiene me encontre con dinero y adquirí la tan afamada Yamaha R1 (foto). Todas las motos me dieron satisfacción pero muy pocas como me las dio esta. Con ella tuve mi gran primer viaje aventura. Sisi, con una pistera aunque no se pueda creer. Recorrí mas de 8 mil kilometros en solo 17 dias. Solamente 2 motos aventureros partimos desde Rafaela hacia Perú. Nos tocó nada mas y nada menos que 750 kms de ripio en el recorrido. Imagínense 750 de ripio con una pistera.....jaja, no se lo imaginan porque la verdad que es toda una hazaña.
Luego llego el turno de las pisteras. Mi primera adquisición alla por el año 2000 una hermosa Honda CBR 600 F2. Pegó de una linda manera el motor pistero en mi vida de tal manera que por esa suerte que a veces uno tiene me encontre con dinero y adquirí la tan afamada Yamaha R1 (foto). Todas las motos me dieron satisfacción pero muy pocas como me las dio esta. Con ella tuve mi gran primer viaje aventura. Sisi, con una pistera aunque no se pueda creer. Recorrí mas de 8 mil kilometros en solo 17 dias. Solamente 2 motos aventureros partimos desde Rafaela hacia Perú. Nos tocó nada mas y nada menos que 750 kms de ripio en el recorrido. Imagínense 750 de ripio con una pistera.....jaja, no se lo imaginan porque la verdad que es toda una hazaña.
Ahora en cuanto al viaje realmente es emocianante la aventura y vivencia que se realiza en cada instante. No hay palabras para describir las ruinas de Machu Picchu, el misterio de las líneas de Nazca y la profundidad del Cañón del Colca en Arequipa. Todos lugares con profundo misterio e historia. Podemos verlo a Horacio (mi compañero) en esa panorámica fotografía. O bien, el imponente Cañon a nuestras espaldas.
Ojo Bolivia no se queda atrás en lo que asombro y paisaje se refiere. No es menos decir lo que representa pararse frente al lago Tiquicaca y apreciar su belleza. Más que un lago se parece al mismísimo Océano Pacífico. Esto son solo algunos de los lugares que puedo nombrar en ese asombroso viaje. Pero la esencia va más allá de lo que se puede ver sino lo que se vive que sólo uno guarda consigo. Lo que te hace sentir la gente, la camaraduría en situaciones adversas, el viento en la cara, el silencio de las desérticas rutas. Infinidad de cosas que seguramente no podría describirlas a todas.
En fin solo quería compartir algo de lo que se siente al subirse una moto y emprender un viaje. No son necesarias grandes distancias para sentir esa emoción. Como dice mi querido compañero de ruta Horacio, cualquiera puede viajar en moto solo es necesario estar dispuesto para hacerlo.
Los dejo con mi última adquisición, la Yamaha TDM 900. La misma tiene pleno destino de aventura y por ese motivo fue comprada. Nuestro próximo rumbo es recorrer el sur argentino que, según comentarios, tiene mucho por ofrecer. Bueno, no quiero ser más extenso, y sólo espero comentarios de todo tipo de colegas y gente que le gusta compartir estas vivencias que las da solamente subirse una moto.